El pensamiento mágico-religioso Por Antonio Maya

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A propósito del día de las madres

Hoy es el día de las madres pero también se juega el clásico regio en Nuevo León, afrenta que en muchos hogares de la región no será perdonada por limitar el festejo del único día en que se le muestra pleitesía a quien se le debe todo, aquellas que con su sacrificio diario en casa sacan adelante una familia y quienes con una mirada o una frase ejercen el poder de controlar cada situación por mas grave que sea de sus hijos, hoy este festejo tan importante para los mexicanos es interrumpido por  preferir atender un juego de futbol, pero no es cualquier juego, es el clásico regio en la apertura de la liguilla del futbol mexicano.

La pasión con la que se vive el futbol en Nuevo León es extraordinaria y un clásico en liguilla tiene a la población mas que expectante del resultado, en las redes sociales se observan toda clase de alegorías a favor de cada uno de los equipos representativos de la región  —los seguidores de los Tigres mas activos y creativos en sus publicaciones—  en las calles la gente porta sus colores favoritos y sus amuletos de la suerte, se escuchan mandas, oraciones, ritos —uno de los mas sonados es la sepultura de una gallina en la construcción de la cancha del estadio BBVA por aficionados de los tigres, para que la mala suerte recayera en el equipo Monterrey.

Creer que un equipo ganará por practicar una cábala es evocar al pensamiento mágico-religioso, el cual consiste en atribuir una causa-efecto a un evento o suceso sobrenatural o a un supuesto basado en creencias, supersticiones o tradiciones.

El origen del pensamiento mágico religioso se encuentra en las raíces ideológicas mesoamericanas: religión y magia sustentadas en la cosmovisión y reforzadas en la evangelización católica cristiana; la idea de la trascendencia, el miedo a la muerte y a lo desconocido lo fomentan.

Esta forma de pensamiento hoy en día prevalece en la mayoría de los mexicanos, es decir, un pensamiento mágico-religioso es creer que la divinidad hará que se apruebe un examen sin haber estudiado o esperar que los tratamientos tengan resultados exitosos solo porque Dios ama a los dentistas o bien que al llegar a deshoras a casa después de una fiesta, la madre de familia no regañe o castigue a sus hijos solo al prometer una manda religiosa de camino a casa.

Ejercer una profesión basada en un pensamiento mágico-religioso es estar condenado al fracaso, dejar al azar los resultados a diferentes decisiones es mas bien irresponsable por parte del facultativo, sin embargo existen elementos muy importantes dentro de la evolución de nuestra cultura llamados valores que permiten la sana convivencia y el desarrollo máximo de nuestras capacidades, aunque cada vez mas escasos en nuestra sociedad.

Los valores aplicados a la vida cotidiana son indispensables para el éxito personal —si se define éxito como la autorealización personal— el manejarse con respeto y dignidad hacia los demás y fomentar la libertad de expresión permiten el ejercicio de los derechos humanos y están basados en la máxima bíblica: “ama a tu prójimo como ti mismo” y “amad a vuestros enemigos” siendo su significado en el texto griego original como entender al prójimo o al enemigo y el respetar los distintos puntos de vista existentes.

El ejercicio de los valores: honradez, solidaridad, amistad, responsabilidad, lealtad, justicia, libertad, igualdad, entre muchos más, deben ser vividos en casa por parte de los padres de familia para que estos den a luz en sus hijos y favorezcan una sociedad mejor.

Aplicar los valores bíblicos y/o universales dependiendo la creencia de cada quien nos hacen mejores profesionales y seres humanos.

Feliz día de las madres y que ganen los Tigres.

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De Dentista a Jorobado

Fenómeno de iHunch

Por Antonio Maya

 

iHunch

En 1986 inicio mis estudios de licenciatura como Cirujano Dentista en la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) y a mi corta edad el mundo me parece caótico —aunque los eventos actuales en el mundo hacen pensar que nuestra sociedad tiene tintes apocalípticos— a principio del año el transbordador “Challenger” explota a los 73 segundos del despegue frente a la costa de Florida y la NASA hasta el día de hoy lo considera el accidente más grave de su historia; en abril del mismo año un reactor de la planta nuclear de Chernóbil estalla y libera grandes cantidades de material radioactivo a la atmósfera, como consecuencia, la nube radiactiva afecta a casi todos los países del norte de Europa entre ellos la República de Irlanda, eminentemente ganadera y a la que México compra leche en polvo desde los años sesentas. A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su momento emite una alerta internacional y múltiples avisos, México adquiere más de 40 mil toneladas de esta leche para su distribución en todo el país tanto por Conasupo como por otras compañías especializadas en leche materna (Revista Proceso, 2014), lo que explica el aumento escandaloso de la incidencia de cáncer en nuestra población.

En el mes de mayo del mismo año, se realiza en nuestro país el Mundial de Futbol —un mes después del accidente nuclear y rápidamente olvidado— la selección mexicana califica en primer lugar la primera fase del torneo y en octavos de final pasa por encima de Bulgaria, pero se enfrenta contra Alemania en cuartos de final dónde a pesar de un buen desempeño en el campo de juego se pierde el partido, como siempre, en penales; de “la mano de dios” Argentina vence a Alemania, gana el campeonato mundial y todo México se vuelve a la fiesta mundialista en todos los rincones del país.

Por otro lado, el Tecnológico de Monterrey a fin de año inicia las gestiones pertinentes para conectarse a internet y lo logra en 1987, meses después lo hace la UNAM y en escalada los demás recintos universitarios, pero el acceso a la red se obtiene solo a través de una computadora y una línea analógica.

La biblioteca de la UNITEC tarda un poco más en su evolución tecnológica, pero lo suple con recurso humano capacitado en la búsqueda y recopilación de información: Rigo, un extraordinario hombre responsable de la biblioteca UNITEC y del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional SXXI, siempre presto para conseguir cualquier artículo requerido, no sin antes enseñar a identificar las palabras claves en el  libro de “Medical Subject Heading”, para después localizar una revista en el “index medicus” y rogar al cielo que al estar inscrita en el “kardex” de revistas universitarias, se encontrara físicamente en la biblioteca y no en encuadernación. UNITEC establece convenios con otras instituciones educativas para el intercambio de información científica en caso de no contar con un título de una revista requerida y su obtención vía fax —con un papel infame que se borraba fácilmente—  en un tiempo de 15 a 20 días hábiles.

El crecimiento de internet se hace exponencial en los años noventa y se ramifica en la web, correo electrónico, transmisión de archivos, mensajería instantánea, voz sobre IP, televisión, juegos en línea y surge el dispositivo “Palm Treo” que obliga a la evolución de los teléfonos inteligentes, los cuales inundan el mercado posterior al año 2000 al ofrecer acceso ilimitado a la red.

El Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) publica en la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTHI, 2015) que el 71.5% de la población en México usa telefonía celular, con intervalos de edad entre los 18 y 59 años, pero el 57.4% de la población de seis años o más se declara usuaria de internet, esto se traduce en que dos de cada tres usuarios cuentan con un teléfono inteligente; con estos datos se podría pensar que el avance tecnológico facilita y potencia la adquisición de recursos académico-científicos para una mejor educación universitaria, sin embargo la realidad es otra.

Con el advenimiento de los teléfonos inteligentes y la comunicación en redes sociales, se ha vuelto común entre la población en general adoptar una mala postura, el inclinar hacia abajo la cabeza para poder atender el teléfono celular es la posición más común encontrada en restaurantes, plazas, parques, fiestas, en casa e incluso en la misma aula.

Una buena postura corporal es importante tanto para verse bien como para mantener una buena salud; las malas posturas surgen de lesiones físicas, trastornos emocionales, falta de fuerza muscular, disminución de la flexibilidad en los tejidos o incluso por imitación, sin embargo, el uso indiscriminado de la red en los dispositivos móviles genera una gran tensión en el sistema músculo esquelético cervical que se han asociado a otros trastornos importantes.

La función inmunológica, el riesgo cardiovascular, el peso y el metabolismo corporal también se ven afectados con el abuso de las nuevas tecnologías, aunque todavía se sabe poco acerca de la asociación entre el uso de las redes sociales y la incidencia de enfermedad (Levenson, Shensa, Sidani, Colditz, & Primack, 2016)

Diversas investigaciones refieren que la visión también puede verse afectada por una mala postura, semejando una oclusión visual (Goh, Morris, Lee, Ring, & Tan, 2017) y hay quien sugiere que adoptar una posición encorvada por el uso de dispositivos electrónicos cada vez más pequeños ocasiona alteraciones en la memoria (Michalak, Mischnat, & Teismann, 2014).

La evidencia nos inclina a pensar que una amenaza postural está asociada a alteraciones de la actividad cortical, generadora de perturbaciones psicológicas impredecibles (Adkin, Campbell, Chua, & Carpenter, 2008)

No debemos de olvidar que los sentimientos se identifican con diversas posturas: la excitación, confianza y satisfacción se manifiestan con una actitud alerta y una postura erguida, mientras que la tristeza, o depresión se denotan en una postura desgarbada (Canales, Cordas, Fiquer, Cavalcante, & Moreno, 2010).

El evitar encorvarse por tiempo prologado y adoptar una posición vertical al sentarse ayuda a fortalecer la autoestima, reduce los estados de ánimo negativos, aumenta la velocidad del habla, reduce el auto enfoque y es una estrategia de comportamiento simple que ayuda a reducir el estrés (Nair, Sagar, Sollers, Consedine, & Broadbent, 2015).

El 96% de los jóvenes entre 18 y 30 años utilizan algún tipo de tecnología  —teléfonos celulares (67%), computadoras (60%) y dispositivos de música electrónica (43%)— antes de acostarse, lo que ocasiona dificultad para dormir y un sueño no reparador (Gradisar et al., 2013), la gran mayoría no duermen lo suficiente para tener un rendimiento cognitivo adecuado y se perciben con deterioro del estado de ánimo (Levenson et al., 2016).

EL uso de los dispositivos electrónicos y la mala postura resultante pudiera generar depresión en la población. La depresión constituye un problema importante de salud pública en el mundo y representa la cuarta causa de discapacidad en cuanto a la pérdida de años de vida saludables y en México ocupa el primer lugar de discapacidad para las mujeres y el noveno para los hombres. La depresión tiene una alta co-ocurrencia con otros trastornos como la ansiedad y se encuentra asociado con una tasa de suicidio, al alza en los últimos años (INEGI, 2014).

Al revisar estudios sobre suicidio la estadística favorece a los hombres, aunque las mujeres lo intentan más veces y el grupo de edad se encuentra en menores de 25 años; el suicidio es ya la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años de edad y la mayoría en este grupo etario manifiesta ideación suicida en algún momento de su vida.

Ahora bien, tomando el contexto anterior parece que los que nos dedicamos al cuidado de la salud bucal tenemos un doble problema: por una parte, la postura permanente que se adopta en la consulta dental con jornadas laborales prolongadas y por otro lado el uso indiscriminado de las redes sociales en los tiempos libres, lo que genera una sinergia con consecuencias negativas para la salud.

Los dolores  de cabeza y cuello asociados a trastornos de la columna vertebral presentes a lo largo de la vida laboral de un odontólogo, son ocasionados por el trabajar sentado y encorvado gran cantidad de horas del día (Hallman et al., 2016) y aunque el dolor cervical se presenta en el 70% de la población en general, la incidencia en el cirujano dentista aumenta al 74.3%, al presentar sus manifestaciones iniciales en los primeros años universitarios al forzar una postura estática —la cual requiere de más del 50% de los músculos del cuerpo para mantenerse inmóvil— movimientos repetitivos, inadecuada iluminación, sin dejar de lado la predisposición genética (Gupta, Aggarwal, Gupta, Gupta, & Gupta, 2013).

El Dr. Eduardo de la Sota Guimón refiere que, entre los profesionistas con las tasas más altas de suicidio, divorcios y alcoholismo se encuentran los dentistas; diversos estudios mencionan que el desempeño de la profesión odontológica se relaciona con altos niveles de disturbios psicológicos, entre ellos la ansiedad y depresión.

Al parecer las condiciones de trabajo y la falta de una adecuada preparación para enfrentar situaciones de conflicto favorecen a una vida estresante en el Cirujano Dentista.

El Dr. Martínes Ross en 1989, publica que la gran mayoría de los odontólogos tiene dificultades para manejar el estrés y sus reacciones se combinan con angustia y agresión ante las situaciones que se viven dentro y fuera del consultorio.

El problema se origina porque al estomatólogo se le enseña a realizar tareas meticulosas que se adentran en una conducta obsesiva, con orden exagerado y disciplina injustificada, lo que se traduce en una frustración permanente, sensaciones de enojo, desilusión o ira, que se reflejan en sí mismo, en su cónyuge e hijos. En el caso de la mujer, esta situación se agrava debido al rol de ama de casa que comparte con el de profesionista.

Actualmente al conjunto de trastornos emocionales ocasionados por el uso indiscriminado de las redes sociales se les ha denominado fenómeno de “iHunch”: i por el uso de un “teléfono inteligente” y “Hunch” por la joroba que se genera a la mala postura.

Si a todas las manifestaciones emocionales, psicológicas y físicas que conllevan la profesión dental, se le suma el fenómeno de “iHunch”, el resultado es un efecto nocivo en la salud mental del facultativo que debe ser estudiado.

Las universidades deben preocuparse por este tema de salud mental y realizar diversos protocolos de investigación para estudiar si existe el deterioro de la salud mental en los estudiantes de la carrera de odontología y darle seguimiento a sus egresados, solo así se podrán establecer recomendaciones clínicas, académicas, ocupacionales, modificar programas educativos y justificar la inclusión en el programa académico las mal llamadas cátedras extracurriculares: ergonomía y salud ocupacional, manejo de conflictos, cursos de “mindfulness”, entre otras.

Si nos hacemos ignorantes voluntariamente y no se aprende a mirar lo que está sucediendo hoy en día, más temprano que tarde nuestra sociedad vivirá una era tecnológicamente apocalíptica y el índice de enfermedad mental en el profesional de la salud bucal será desvastadora.

 

Bibliografía

Adkin, A. L., Campbell, A. D., Chua, R., & Carpenter, M. G. (2008). The influence of postural threat on the cortical response to unpredictable and predictable postural perturbations. Neuroscience Letters, 435(2), 120-125. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.neulet.2008.02.018

Canales, J. Z., Cordas, T. A., Fiquer, J. T., Cavalcante, A. F., & Moreno, R. A. (2010). Posture and body image in individuals with major depressive disorder: a controlled study. Rev Bras Psiquiatr, 32(4), 375-380.

Goh, K. L., Morris, S., Lee, W. L., Ring, A., & Tan, T. (2017). Postural and cortical responses following visual occlusion in standing and sitting tasks. Experimental Brain Research, 1-10. doi:10.1007/s00221-017-4887-6

Gradisar, M., Wolfson, A. R., Harvey, A. G., Hale, L., Rosenberg, R., & Czeisler, C. A. (2013). The sleep and technology use of Americans: findings from the National Sleep Foundation’s 2011 Sleep in America poll. J Clin Sleep Med, 9(12), 1291-1299. doi:10.5664/jcsm.3272

Gupta, B. D., Aggarwal, S., Gupta, B., Gupta, M., & Gupta, N. (2013). Effect of Deep Cervical Flexor Training vs. Conventional Isometric Training on Forward Head Posture, Pain, Neck Disability Index In Dentists Suffering from Chronic Neck Pain. J Clin Diagn Res, 7(10), 2261-2264. doi:10.7860/jcdr/2013/6072.3487

Hallman, D. M., Gupta, N., Heiden, M., Mathiassen, S. E., Korshøj, M., Jørgensen, M. B., & Holtermann, A. (2016). Is prolonged sitting at work associated with the time course of neck–shoulder pain? A prospective study in Danish blue-collar workers. BMJ Open, 6(11), e012689. doi:10.1136/bmjopen-2016-012689

Levenson, J. C., Shensa, A., Sidani, J. E., Colditz, J. B., & Primack, B. A. (2016). The association between social media use and sleep disturbance among young adults. Prev Med, 85, 36-41. doi:10.1016/j.ypmed.2016.01.001

Michalak, J., Mischnat, J., & Teismann, T. (2014). Sitting posture makes a difference-embodiment effects on depressive memory bias. Clin Psychol Psychother, 21(6), 519-524. doi:10.1002/cpp.1890

Nair, S., Sagar, M., Sollers, J., 3rd, Consedine, N., & Broadbent, E. (2015). Do slumped and upright postures affect stress responses? A randomized trial. Health Psychol, 34(6), 632-641. doi:10.1037/hea0000146

 

Aprender a mirar la salud, a propósito de la obesidad en México. Por Antonio Maya.

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El salir a correr al parque fundidora —como regularmente trato de hacerlo para evitar las secuelas del sedentarismo— ha resultado fascinante: la majestuosidad del horno 3, sitio histórico y emblemático de la grandeza industrial de la ciudad de Monterrey es rodeado por un aroma a hierba y tierra mojada que evoca la niñez, los jardines son armonizados con el Cerro de la Silla el cual los mira de frente y la arqueología industrial acompaña a los transeúntes por todo su recorrido, y en conjunto con el paseo Santa Lucía —canal de 2.5 km de longitud hecho por el hombre— generan el escenario perfecto para ejercitarse y a la vez deleitarse con una esplendorosa vista.

En medio de mi rutina física, observo a tres jóvenes quienes con gran alboroto conducen bicicletas rentadas por el parque, uno de los varones —a quién llamaré Juan— presenta obesidad mórbida y sonríe avergonzado, al mirar de reojo a su amiga quien lo rebasa por un costado, por bajar de su bici y caminar cuesta arriba en una pendiente no tan pronunciada, mientras tanto su otro compañero lo “bullea” en medio de grandes risotadas al mirarlo hacer el esfuerzo para incorporarse con ellos en la cima. El abundante sudor en su sonrojado rostro llama más la atención que lo tropezado de su hablar, cuando al fin alcanza la loma y logra recuperar el aliento, enciende un cigarro y con gran excitación inicia un relato, manotea, se toca su abultado abdomen en diversas ocasiones, cierra los ojos y moja sus labios con la lengua semejando saborearse un manjar; al acercarme un poco a ellos escucho su conversación:

—Si deciden acompañarme será la mejor experiencia de su vida, la carne es perfecta, pesa 200 gr, condimentada con tocino, cebolla, ajo, hierbas aromáticas, cocida inicialmente a fuego fuerte sobre carbón vegetal y maderas para ahumar y su cocimiento final en 10 minutos retirado de la flama es impresionante, el resultado es una carne jugosa, con una costra exquisita por fuera, que al llevarla a la boca se deshace, además por 18 pesos más te dan un enorme plato de papas fritas y todo el refresco que puedas tomar.

Definitivamente una descripción gourmet anhelada por todo chef, pero lo que desconoce este corpulento joven es la alta probabilidad de desarrollar una enfermedad crónico-degenerativa a lo largo de su vida y tener una muerte prematura.

La obesidad es generadora de las enfermedades que mas cobran vidas en México: trastornos cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedad hepática. En una entrevista publicada por el periódico Universal en el 2015, el Dr. Michel Barrios especialista en nutrición clínica y bariatría concluye: “tarde o temprano una persona obesa presentará alguna comorbilidad mortal”, lo cual representa una tragedia familiar y una presión financiera para el sector público de salud.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) considera a la obesidad como una pandemia, las cifras en México generadas por la Encuesta Nacional de Salud (ENSANUT 2016) son alarmantes: 3 de cada 10 niños y 4 de cada 10 adolescentes presentan sobrepeso u obesidad, dicha cifra se hace dramática al llegar a la edad adulta donde 7 de cada 10 mexicanos padece este mal; actualmente México ocupa el primer lugar a nivel mundial en sobrepeso y obesidad tanto en niños como en adultos.

La OPS estima que son $80,000 millones de pesos los costos directos e indirectos por la epidemia de sobrepeso y obesidad en México y ascenderán a $150,000 y $170,000 millones de pesos al final de la actual administración. La pérdida de ingreso por muerte prematura acumulada de 2008 al finales de 2017 se calcula en 468 mil millones de pesos y en el mismo periodo de tiempo el gasto total anual en la atención médica de cuatro enfermedades atribuibles al sobrepeso y obesidad, sumarán 600 mil millones de pesos aproximadamente.

La industria de alimentos cada día ofrece una mayor oferta de comida rápida a menor costo y de fácil acceso en supermercados, parques, comedores escolares o laborales y la gran nube de mercadotecnia invade los hogares e impacta a la población en su preferencia, dejando a un lado alternativas más saludables.

Según la Universidad de Tufts, el 40% de los alimentos expendidos en establecimientos de comida rápida tienen más Kilocalorías (Kcal) por porción que lo impreso en los menús y el principal consumo de este tipo de alimentos está en América. En México el sector restaurantero de comida rápida ha registrado un crecimiento de dos dígitos en la última década.

En general se tiene la creencia que ser gordo es el resultado de comer abundante y de manera desordenada, pero esa no es una verdad absoluta. Los padecimientos (entre ellos el sobrepeso y la obesidad) son generados por diversos determinantes sociales que se definen como las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud; estas circunstancias son el resultado de la distribución de los recursos económicos, normados por las políticas públicas de un país. En 1974, Marc Lalonde —considerado héroe de la salud pública— abogado y ex Ministro de Salud y Bienestar Social canadiense, cambia radicalmente la forma de hacer política en salud a nivel mundial al establecer que los principales determinantes de la salud son cuatro: medio ambiente, estilo de vida, sistema de salud y la biología humana.

Para explicar como actúan los determinantes sociales de la salud en la población, imaginemos el siguiente escenario con ayuda de las estadísticas poblaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI 2010): la familia de nuestro rozagante amigo consta de cuatro integrantes: el padre es licenciado y trabaja en una empresa privada ubicada en Nuevo León, con un ingreso promedio mensual de $13,500.00 pesos; su madre tiene educación media superior terminada y vende productos por catálogo; Juan estudia el primer año de la preparatoria y su hermana la educación secundaria; viven en un barrio violento, en una casa la cual se paga con crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda (INFONAVIT).

Al escudriñar el relato, salta a la vista el insuficiente ingreso económico paterno para cubrir el valor económico mensual de la linea de bienestar —conformada por las canastas alimentaria y no alimentaria, tasada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) en $2,518.65 pesos por persona en casa— debido al pago de la hipoteca mientras que los gastos extras familiares dependen exclusivamente de la actividad en el comercio informal por parte de la esposa. De la mesada designada a Juan, generalmente compra comida chatarra en la escuela y destina una cantidad para ir con sus amigos a degustar una hamburguesa el fin de semana y comprar cigarros sueltos.

Según el informe del organismo británico Overseas Development Institute en el 2015, el precio de las verduras en México se ha incrementado en un 91% mientras que el costo de algunos alimentos procesados y comida rápida han disminuido hasta un 20%, lo que condiciona al sobrepeso y obesidad.

Al surtir la despensa del hogar o al comer fuera de casa, se desconoce si los diferentes alimentos ofertados contienen elementos tóxicos para la salud: carne con hormonas y antibióticos; vegetales con pesticidas o fertilizantes dañinos; enlatados con conservadores, gluten, sodio, azúcares refinados y un sinnúmero de elementos que aunque son regulados por la autoridad sanitaria, no se señalan en las etiquetas de los productos o en los menús de los restaurantes. En la página web de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) se encuentran algunas guías de ayuda para la adquisición segura de alimentos, sin embargo los estudios son insuficientes y encontrarlos complicado, si ha esto se le suma que solo el 39.2% de los hogares mexicanos tiene conexión a internet (INEGI 2015), el resultado es un vacío de información y una falta de educación para la salud.

Vivir en una colonia peligrosa significa ser sedentario —al menos para la niñez y la adolescencia— no contar con parques y jardines seguros con policías de barrio capacitados, alumbrado público funcionando, gimnasios urbanos, aceras con rampas en buen estado y programas municipales de actividad física para diversas edades, condiciona a la población al desarrollo de sobrepeso y obesidad; por otro lado la mala calidad del transporte urbano, la falta de educación vial y las balaceras en algunos estados de la República Mexicana, hacen que el traslado a pie o el uso de bicicleta como alternativa de transporte se torne imposible.

El tabaquismo también se asocia a obesidad, hipertensión y trastornos en el metabolismo de las grasas; el artículo 277 de la Ley General de Salud, prohibe la venta y suministro de tabaco a menores de edad y el artículo 38 prohibe realizar publicidad dirigida a menores de edad, sin embargo la industria tabacalera a logrado permear a la infancia a través de los “comics”, el cine y la televisión; Reiner Hanewinkel, sociólogo y psicólogo alemán, señala que Hollywood usa el tabaquismo como ambientador en escenas que denotan rebeldía, dureza y erotismo, mensajes estereotipados que son bien recibidos por los adolescentes y los estimula para adquirir el hábito de fumar.

Definitivamente la alta incidencia de sobrepeso y obesidad en México esta más allá de un pueblo que come desordenadamente y de los factores genéticos heredados. Para detener esta epidemia se requieren de hombres y mujeres que al llegar a los cargos públicos estén capacitados y tengan claridad de los principales problemas de salud que aquejan a la población y sus determinantes sociales para resolverlos, ya que desarrollar una política de bienestar social no es tarea para el político iletrado.

El Estado tiene la obligación de regular todos los alimentos nacionales e importados que se venden en nuestro país e informar del riesgo sanitario que conllevan sus ingredientes. Se debe mantener una campaña permanente de educación para la salud donde se exponga el daño que ocasiona la ingesta de comida rápida, comida chatarra, la vida sedentaria y todo lo relacionado con la morbi-mortalidad que conlleva el sobrepeso y la obesidad, para lograr la corresponsabilidad con la población.

La Constitución de los Estados Unidos Mexicanos contempla a la vida y a la salud como derechos fundamentales e inalienables, por lo que cualquier circunstancia que los violente debe ser sancionada.

Aprender a mirar la salud desde la perspectiva de los determinantes sociales es factible siempre y cuando no se tengan conflicto de intereses.

Dios ¿porque me hiciste de clase media? Por Antonio Maya

 

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Hace unos días en twitter circulaba un mensaje que decía: “Yo quiero ser burguesa, no quiero vivir como si fuera burguesa y ser de clase media”, pero ¿qué hay de malo ser de clase media? ¿Porqué se denosta a los miembros de una clase social responsable del crecimiento económico de un país? ¿Será incorrecto no tener un look outfit o vestimenta con la última tendencia de la moda? ¿Es motivo de discriminación no tener el teléfono celular más novedoso, reciente y con mayor capacidad? Definitivamente la industria y la mercadotecnia logran su cometido al inclinar a la gente al consumismo como estilo de vida y engañarlas con una pseudofelicidad.

En la mayor parte de las publicaciones que las personas realizan en las redes sociales se enfatiza la capacidad económica que se presume tener, se postean ubicaciones de tiendas de renombre, restaurantes, centros nocturnos, espectáculos y todo lo que pudiera denotar ser de una clase social alta, pero realmente ¿somos clase alta?

La revista Forbes en su artículo ¿A cuál clase social perteneces? cita la manera en que la Secretaria de Economía de México clasifica las clases sociales y refiere que solo el 6% de la población es considerada clase alta y el 14% clase media alta, esta última se refiere a los hombres y mujeres de negocios o profesionales exitosos con ingresos económicos buenos y estables, sin referir exactamente cuánto es bueno.

Por otra parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) establece que el 42.4% de los hogares mexicanos son de clase media, sin embargo, si llegase a ocurrir un evento catastrófico familiar, fallecimiento o despido laboral del principal proveedor, presencia de una enfermedad o accidente grave entre los miembros de la familia, hiperinflación o recesión económica, estas familias podrían caer en una trampa de pobreza que haría imposible mantener su estilo de vida. Para INEGI ser de clase media es poseer una computadora, gastar $1,460.00 pesos mensuales en alimentos y bebidas fuera del hogar, abonar a la tarjeta de crédito un promedio de $1600.00 mensuales, contar con al menos un integrante de la familia asalariado y con un contrato laboral escrito para una empresa con razón social del sector privado, que el jefe o jefa de familia tenga estudios de educación media superior, estar casado o casada y los integrantes de la familia sumen cuatro, donde los hijos e hijas asistan a escuelas públicas , así como tener vivienda propia o pagándose con algún tipo de crédito.

El Banco Mundial (BM) también emite su opinión sobre la clase media en México y reporta que este segmento de la población se ha incrementado en un 17%, pero investigadores independientes en el norte del país lo refutan refiriendo una disminución de esta clase en un 26% en las últimas dos décadas del siglo XX.  La BBC publicó en el 2012 que el consumo de la clase media en México se deprimió en el sector automotriz, inmobiliario, viajes y créditos bancarios, lo que es clave en el crecimiento del mercado interno del país.

Después de todos estos datos sociodemográficos muy ilustrativos, regresemos con aquella chica que desea ser burguesa y no solo parecerlo, pero para tratar de entender su sentir vale la pena definir el término burgués: la Real Academia Española nos dice que es aquel ciudadano de clase media acomodada —esa clase media alta que corresponde al 14% de la población mexicana de la que habla la Secretaría de Economía— la definición también tiene un lado despectivo donde se tasa al burgués como aquella persona que es mediocre y tiende a conformarse con su estabilidad económica y social, entonces el twitter mencionado pudiera considerarse un pleonasmo y si lo vemos desde el lado despectivo nadie se quisiera identificar con ese término, pero realmente ¿qué quiso dar a entender en su mensaje? ¿que los jóvenes desean ser de clase alta o de clase acomodada y no solo parecerlo? ¿Será el objetivo final de esta nueva sociedad el generar riqueza y no el desarrollo pleno personal, familiar y social?

Ser de una clase social alta significa pertenecer a familias que durante muchas generaciones han sido prominentes o al menos de algunas generaciones atrás —recordemos que una generación se tasa en aproximadamente 30 años— llegar a ser de una clase social privilegiada es nacer dentro de una familia adinerada o bien trabajar arduamente en la conformación de diversos negocios que a lo largo de las siguientes generaciones puedan consolidarse en dicho nivel.

Uno de los principales problemas que aqueja a nuestra sociedad es el amor al dinero, a satisfacerse con lo material y en esto no hay saciedad; cuando en una familia de clase media aumentan los ingresos, en general la actitud resultante es gastar desproporcionadamente en relación a lo embolsado y al ser estimulado por el marketing de la industria se dirige a los miembros hacia el consumismo, lo que genera mayor estrés en la familia, incremento en la incidencia de enfermedades y un riesgo latente de caer en una trampa de pobreza si llegase a presentarse un evento indeseable al jefe o jefa de familia. Es indudable que las familias deben de gozar de los bienes del trabajo, pero siempre enfocados a realizar compras inteligentes, cubrir sus necesidades básicas y algunos satisfactores, pero siempre con prudencia.

La clase media se ha visto afectada significativamente desde la crisis del 2007 y la lucha por mantener el estilo de vida se ha hecho ardua, es decir cada vez cuesta más trabajo comer fuera de casa, comprarse ropa, cambiar el teléfono celular o bien pagar las colegiaturas de los hijos e hijas; la tendencia en el hogar es dar mantenimiento a los electrodomésticos o al automóvil y aplazar la compra de uno nuevo; aunque se tiene acceso a tiendas club (Sam´s o Costco) los diversos tianguis localizados cerca de los hogares se aprecian más concurridos en busca de eficientar a toda costa el gasto.

Los jóvenes deben saber de dónde proviene su familia y los grandes avances logrados por generaciones anteriores, ubicarse en la escala social establecida ayudará a reconocer lo que se ha ganado y establecerá las bases para crear una visión de hacia donde se desea avanzar, dando a luz todas las habilidades, talentos, fundamentos y valores que se tienen y que servirán de brújula a lo largo de los años, para sobrellevar los tiempos de crisis y fortalecerse en los momentos de abundancia. La actitud debe ser el sumarse con esfuerzo y dedicación al progreso económico, para mantenerse en el estatus económico de sus padres y definitivamente tratar de acrecentarlo, siempre en busca de satisfacer las necesidades básicas y de seguridad que tiene el ser humano, pero sin olvidar que el desarrollo personal y la auto realización es lo que lleva a la plenitud de vida y que definitivamente no se consiguen con dinero.

Pertenecer a una clase social no determina la felicidad en el ser humano, el objetivo debe ser demostrar día a día los valores universales que se han aprendido en el seno familiar: tolerancia, respeto, responsabilidad, justicia, verdad, libertad, amistad, solidaridad, equidad, honor, paz y sobre todo el amor, que en su conjunto son el principal cimiento de una sociedad que aunque dividida en clases sociales, puede llegar a ser una sociedad equitativa.

No importa la clase social en la que hayas nacido, tu puedes llegar a ser feliz a través de la auto realización y el trabajo constante.

Ánimo

Beneficios de reducir la violencia‏

Lara México el costo social anual de la violencia puede llegar a 280 mil millones de pesos. Los economistas calculan el costo que acarrea el abuso infantil, no solo los costos evidentes producto del aumento de las intervenciones para el bienestar infantil, sino también de la pérdida documentada de los ingresos futuros de un niño abusado. El costo mundial alcanza los $3.5 billones al año. Para México, se estima en $127 mil millones.

Las Tres y Un Cuarto

Beneficios de reducir la violencia

El Consenso de Copenhague propone atender las agresiones contra mujeres y niños, a fin de reducir el costo que generan al Estado; estima que invertir en programas puede producir beneficios de hasta 17 dólares por cada dólar.

La violencia conlleva un costo enorme para el mundo. A nivel global, el costo alcanza más de 11 por ciento del PIB mundial, y para México el costo social anual de la violencia puede llegar a 280 mil millones de pesos. Pero esto no se refiere principalmente a la violencia visible que domina la televisión y las noticias.

Las guerras civiles y los conflictos retumban demasiado tiempo en lugares como Siria y África, y son devastadores para los involucrados. Los economistas han medido los costos de estos conflictos, desde la cifra de muertos por las guerras civiles, guerras regulares, el terrorismo, junto con…

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JORGE RAMOS AVALOS: LA DOCTORA DEL EBOLA

“Las últimas veces que yo he estado en América Latina no he visto que estén preparados”, Dra. Alieen Marty, especialista en enfermedades infecciosas, da clases en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) en Miami y la Organización Mundial de la Salud la manda a los lugares más peligrosos del planeta para tratar de controlar epidemias.

Las Tres y Un Cuarto

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LA DOCTORA DEL EBOLA

 octubre 13, 2014

La doctora Aileen Marty no me quiso saludar de mano. Me sonrió, me dijo que era un gusto conocerme pero hasta ahí.

Estiré mi mano y ella no estiró la suya. Luego vino su explicación: acababa de llegar de Africa y aprendió a saludar sin darse la mano. Eso salva vidas, me dijo.

La doctora, amablemente, se me acercó y juntó su codo derecho con el mío. Después, lo empujó suavemente, como en un juego. “Así se saludan en Nigeria”, me dijo. Y luego me enseñó otro saludo. Cerró su mano derecha en un puño y me pidió que hiciera lo mismo. Acto seguido, acercó su puño al mío pero sin tocarlo. “Es el saludo bluetooth”, refiriéndose a la tecnología que permite conectar aparatos electrónicos sin un cable. Apenas llevábamos 30 segundos de plática y ya había aprendido dos maneras para…

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La Política en Salud, ¿Nos ha beneficiado a lo largo de los años? Por Antonio Maya.

Anemia en la sierra

 

La autoría de la frase “La Medicina es una ciencia social y la política no es mas que medicina a gran escala” se le atribuye a Rudolf Virchow uno de los fundadores de la medicina social a mitad del siglo XIX y que hoy en día tiene vigencia, a pesar del intento por separar a la salud de la política, a lo largo de los años.

El ser humano debe ser el centro en el desarrollo de las políticas públicas y estas deben buscar el bienestar integral de la sociedad; si esta premisa se cumple, entonces el ejercicio del poder que se concentra en el individuo y se manifiesta en la colectividad, debe lograr que toda la actividad política, económica y administrativa del Estado, se enfoque en buscar el bienestar nacional, es decir de todos aquellos que la conforman.

La política es el propósito y acción de un gobierno, expresada en políticas públicas y programas gubernamentales, que surgen al reconocer situaciones socialmente problemáticas, la creación de estas depende de la postura filosófica, social e ideológica del grupo que gobierna y cabe mencionar que no son un fin, si no un medio para resolver.

Carlos Salazar refiere que las políticas públicas deben ser una alternativa real para mejorar la calidad de vida de las personas y el Estado tiene la responsabilidad de liderar el proceso, al fungir como el garante del poder político, representante del bien común y agente del servicio a la sociedad. Los responsables de que estas políticas públicas se cumplan a cabalidad son los gerentes a cargo de las instituciones públicas.

La salud se rige por una política de Estado; en 1946, la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió a la salud como “el completo estado de bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedad”,  con esta definición se fundamentó la política en salud a nivel mundial y en México se creó la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA), resultante de la fusión de la Secretaría de Asistencia Pública y los Servicios Coordinados de Salud en los estados de la república, los cuales darían atención médica a la llamada “población abierta”, todos aquellos que no contaban con Seguro Social.

En 1978 se celebró la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de la Salud (APS) en Alma Ata, que tenía como meta “Salud para todos en el año 2000”, donde es estableció un nuevo paradigma para mejorar la salud colectiva y una plataforma de política en salud internacional. Alma Ata

El compromiso político en Alma Ata y su APS fue generar políticas públicas para lograr transferir mayor presupuesto en salud en las naciones, con una redistribución mas justa de los recursos, sin establecer distinción entre desarrollo social y económico para poner en marcha el programa, con una activa participación comunitaria en la planificación, decisión y control de la APS, la cual generaría autoestima, consciencia social y desarrollo humano de la población; la APS pronto fue desmantelada por considerarse subversiva y costosa, se suprimió toda importancia política y se redujo a un consenso de expertos en salud; lo que parecía la piedra angular del desarrollo social se esfumaba.

En los mismos años, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) solicitó a México una reforma al sistema de salud, ampliar la cobertura de servicios a niños, mujeres y grupos vulnerables, atendiera el rezago en educación, servicios de vivienda, drenaje, agua potable, definiera el perfil epidemiológico del país y vinculara la docencia, asistencia e investigación con la prevención, pero el país padeció una crisis económica en los inicios de los 80s, debido al pago de la deuda externa y los ajustes de las políticas impuestas por el fondo monetario internacional (FIM) y el banco mundial (BM), presentándose una desaceleración en el crecimiento del país, menor gasto en salud, deterioro de la calidad de los servicios y un estancamiento de los salarios de los médicos, enfermeras y todos los trabajadores del sector; en 1982 se decide descentralizar los servicios de salud, de manera autoritaria, sin tomar en cuenta las características demográficas, étnicas, económicas y epidemiológicas de 14 estados de la república seleccionados.

En 1984 se crea en Sistema Nacional de Salud y el trabajo en salud pública dió resultados a lo largo de los siguientes 20 años, se controlaron las epidemias de sarampión (1990), cólera (1991), eliminación del virus del polio (1994) y coberturas de vacunación cercanas al 90%, aunque se mantuvieron las situaciones de pobreza y marginación social.

Desarrollo y gestión social del riesgo:  ¿una contradicción histórica? Javier Enrique Thomas Bohórquez.
Desarrollo y gestión social del riesgo: ¿una contradicción histórica?
Javier Enrique Thomas Bohórquez.

En los años 90s aparece un nuevo concepto dentro de la política en salud, el “Manejo Social del Riesgo (MSR)”, el cual estableció que todas las personas o comunidades son vulnerables a riesgos naturales o sociales (terremotos, “enfermedades”, desempleo, deterioro ambiental, guerras, etc.) que de manera súbita se amenaza la subsistencia o el ingreso familiar y favorecen a la pobreza. El MSR se planteó con el objetivo de brindar los instrumentos necesarios para enfrentar lo riesgos sociales y de evitar que las familias caigan por debajo de cierto umbral de pobreza o sean capaces de salir de ella. Pensar que los riesgos existen, no trabajar para prevenirlos, mitigarlos o superarlos y esperar que las familias caigan en pobreza para endeudarlas con créditos o inversiones con el objetivo de salir adelante, es una política errónea.

En esta misma década la OPS presenta la estrategia “Sistemas Locales de Salud (SILOS)”, cuyo objetivo era la reorganización de la infraestructura de salud, como condición fundamental para lograr la cobertura a toda la población, con equidad, eficacia y eficiencia, pero en México se topó con la realidad del país, un ejercicio de política neoliberal encaminada a la participación del capital privado en el sector salud, por lo que el Estado mexicano reconcentró los servicios de salud de las entidades descentralizadas años antes, recuperó el poder económico y de toma de decisiones.

El tratado de libre comercio (TLC) entró en vigor en el año de 1994, donde el mercado se abrió a la participación de empresas internacionales en el aseguramiento privado en salud, en la modalidad de seguros médicos prepago; la Fundación Mexicana para Salud A.C. (FUNSALUD), en ese mismo año presentó un plan de reestructuración de todo el sector salud, con la justificación de que era inseguro, insuficiente, ineficaz, de baja calidad y demasiado costoso para el Estado.

En el año de 1995 se vivió el llamado “error de diciembre”, la Nación se sumió nuevamente en una grave crisis económica; los cambios en el sector salud se dieron en base a la diversificación de la prestación de los servicios, planes de financiación y se migró al “Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR)”, como la modificación del sistema de pensiones. EL BM logró cambiar el significado de la pobreza hacia la vulnerabilidad y el de la protección social hacia el MSR, se estableció la universalidad no como un acceso poblacional a los servicios sociales, sino a la inclusión del sector público, el mercado y los sistemas informales de protección al riesgo (familias y comunidades) en las políticas macroeconómicas y fiscales que permitieran el “crecimiento económico”, como combate a la pobreza crítica, lo que sentó las bases para una nueva reforma en salud, con un interés económico prioritario.

El 15 de mayo de 2003 se llevó a cabo la segunda reforma en salud en México y en el siguiente año se creó el Sistema de Protección Social en Salud y el Seguro Popular de Salud como brazo operativo, destinado a financiar las intervenciones de servicios personales a todas las familias afiliadas. En la ley se estipuló que se diera prioridad a proveer protección en salud a familias pobres en áreas con alta marginación y a grupos de poblaciones rurales e indígenas.

La promulgación de la ley se acompañó de cincseguropopularo acciones para el éxito del sistema reformado; el financiamiento se ligó a la contribución social y vencimiento de afiliación anual, con el fin de incentivar a las entidades federativas a mejorar la prestación de los servicios y alentar la reafiliación. Un paquete de servicios individuales dado a conocer a los derechohabientes para fomentar la exigibilidad de los servicios y beneficios del programa. La separación de un fondo para servicios no personales, con el propósito de atender y fortalecer las intervenciones en salud pública y la creación de un fondo de protección contra gastos catastróficos con dinero federal para financiar la atención de ciertos padecimientos, cuyo tratamiento resulta en gastos excesivos no incluidos en el paquete esencial de servicios.

En el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2001-2006 se plasmó la “Democratización de la Salud en México”, incluso se publicó en el boletín de la OMS en 2009, donde se expuso la creación de un financiamiento en salud, basado en la lógica de seguro médico de prepago; el carácter “voluntario” del proceso de afiliación se mencionó como una característica esencial de la democratización del presupuesto, así como el financiamiento de un catálogo universal de servicios esenciales de salud (CAUSES) y un fondo de protección para gastos catastróficos (FPGC).

La frase” democratización de la salud” debiera obtener su significado en la participación activa de la población en las decisiones en salud, en la elaboración de diagnósticos y proyectos en conjunto con la comunidad, que tengan como fin lograr un financiamiento que aminore el rezago social, económico y de salud en que se esta inmerso; por el contrario lo que se aprecia es un cambio en la concepción del “Derecho a la Salud”, que se establece por un catálogo de servicios o beneficios médicos y con una característica de voluntariedad ficticia, ya que para obtener atención médica subsidiada, es indispensable la presentación de la póliza de afiliación vigente.

Otra premisa del financiamiento propuesto es el prepago y la mancomunación de recursos, esto se refiere al aseguramiento a partir de un seguro de salud público y/o privado, donde se comparte el riesgo y permite reducir la trampa de pobreza impulsada por la falta de recursos para atenderse, disminuir los gastos catastróficos por el tratamiento de la enfermedad y acrecentar el capital humano, dando a luz a un argumento a favor de los seguros médicos privados.

Se creó el “Fondo Solidario de Salud (FSS)” el cual tiene la responsabilidad de asegurar el techo financiero y transferir a las administradoras de salud, públicas y/o privadas, los recursos económicos necesarios para garantizar la seguridad social y las cuotas del seguro de enfermedad y maternidad; se buscó incentivar la participación de la iniciativa privada, bajo el argumento de la imposibilidad de atender a la nueva población derecho habiente y la necesidad de uso de la infraestructura y tecnología de establecimientos privados, mediante el financiamiento público.

aps-renovacion-de-aps-documento-1-728Casi en paralelo, en julio de 2005 en la ciudad de Montevideo, Uruguay, se llevó a cabo la reunión regional de consulta sobre la Renovación de la Atención de Salud en las Américas, cuyo resultado fue la Declaración Regional sobre las nuevas orientaciones de la APS; la Declaración hizo énfasis en la renovación integral de los sistemas de salud y la APS como fuente principal de atención y cuidados sanitarios, de acuerdo a las necesidades de la población y características de cada país, a través de dotar a los sistemas y servicios de salud de la tecnología apropiada para responder a la mayoría de los problemas de la comunidad; México por su parte avanzaba en la consolidación del Seguro Popular de Salud, al lograr una configuración diferente del sistema nacional de salud, un modelo “mix público-privado” al separar el financiamiento de la prestación del servicio médico.

Este financiamiento hasta la actualidad se estableció tripartita (semejante al IMSS), una aportación uniforme del Estado nacional al aseguramiento de cada ciudadano llamada “cuota social”, una segunda aportación solidaria, en lugar de la cuota patronal, cubierta por los gobiernos estatales y federal, finalmente una aportación familiar, análoga a la cuota obrera de la seguridad social, la cual se estableció que fuera de acuerdo a la capacidad de pago y podía ser de cero en caso de familias muy pobres. La aportación solidaria se conformó con una aportación estatal mínima (0.5 veces la cuota social) y una aportación federal (1.5 veces la cuota social), procedente del fondo de aportaciones para los servicios de salud (FASSA Ramo 33), que financia la mayor parte de las actividades de salud en las entidades federativas.

Algunos REPSS (Régimen Estatal de Protección Social en Salud) a solicitud de los gobiernos estatales, exentaron de la aportación familiar a toda la población que solicitaba afiliación, sin importar que tuvieran otra cobertura (IMSS o ISSSTE) y como resultante se obtuvo duplicidad de derechohabiencias; la cuota solidaria estatal en numerosas ocasiones solamente fue acreditada, sin la contribución de dinero líquido; la nómina de los servicios estatales de salud aumentó considerablemente a expensas de la cuota solidaria federal únicamente, lo que propició un déficit económico para las dependencias en diversas entidades federativas y una crisis económica en el sector.

A manera de conclusión se puede decir que la creación de una financiera como es el Seguro Popular, tiene como objetivo el contar con un financiamiento para la iniciativa privada y dar paso a una tercera reforma en salud dirigida hacia la universalización, al ganar el significado de que los servicios públicos son insuficientes, costosos para el Estado y de mala calidad.

La reducción histórica del gasto en salud, el incremento en la contratación de personal administrativo, el aumento considerable de nómina, la menor inversión de recursos en infraestructura y equipamiento, una cobertura de riesgos limitada y una duplicidad del padrón derechohabiente, ha logrado que los recursos destinados a la llamada “población abierta o derechocareciente” se vuelvan mas escasos y la insatisfacción poblacional se incremente.

Los avances tecnológicos e inversión en infraestructura son necesarios para restaurar la salud en innumerables casos, pero es mas conveniente el invertir en programas de salud pública comunitaria y reorganizar los recursos humanos dentro del sector salud a través de capacitación, motivación y un salario digno que ayude a mejorar la atención médica y detenga la fuga de pacientes al sector privado.

objetivos-del-milenioLos Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) adoptados en el año 2000 por los países miembros de ONU, han servido para la formulación de políticas públicas en la última década, aunque los resultados han sido insuficientes para lograr su cumplimiento en el año 2015; los ODM comparten valores y principios de Alma Ata, los cuales convocan a la participación social, reconocen el aporte científico y tecnológico con control social para su pleno aprovechamiento en beneficio del progreso humano; en México estos objetivos se incluyeron en el plan nacional de desarrollo en la pasada administración y continuaron en la actual, sin lograr abatir la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, la degradación del medio ambiente y la discriminación contra la mujer.

Los gerentes gubernamentales, responsables de diseñar las políticas públicas deben de tomar en cuenta los principios éticos de equidad, solidaridad y justicia social en su elaboración, adoptar los compromisos internacionales y adaptarlos al contexto nacional, regional y local de manera diferenciada.

La persistencia de un modelo sanitario de atención biologicista, centrado en la enfermedad, separa la salud pública de la salud de las personas, favorece a la creación de políticas públicas antidemocráticas al hacer invisibles las necesidades sociales de la comunidad, la relación con la salud y el desarrollo económico.

Democratizar la salud implica la generación y aplicación de políticas públicas con una orientación horizontal, tomar en cuenta a la comunidad y comprometerla en el diagnóstico y solución de sus necesidades, fortalecer los servicios de salud existentes con la contratación de médicos con salarios dignos y tecnología necesaria, mejorar las condiciones sociales, laborales, así como la mejora y conservación de los espacios públicos en que se vive.

Entonces, la política en salud en México, ¿nos ha beneficiado?

Júzguelo usted mismo.

Referencias

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  2. Nervi L. Alma Ata y la renovación de la Atención Primaria de Salud, Disponible en http://www.cisas.org.ni/files/El_Salvador/dia_1/Renovaci%C3%B3n%20de%20la%20Atenci%C3%B3n%20Primaria%20de%20la%20Salud.pdf
  3. Organización Mundial de la Salud. Informe sobre la salud en el mundo 2008: La atención primaria de salud, más necesaria que nunca 1. Salud mundial – tendencias. 2. Atención primaria de salud – tendencias. 3. Prestación de atención de salud. 4. Política de salud [Monografía en Internet]. OMS. Ginebra; 2008 [Fecha de consulta sept de 2014]. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/43952/1/9789243563732_spa.pdf?ua=1
  4. Romero A. González I.  Maya A., Madrigal S. Economía para la pobreza, violencia económica con perspectiva de género. En: memoria
    X coloquio nacional de la red de estudios de género del pacífico mexicano equidad de género y I encuentro de género y estudios culturales de la UAN. Universidad Autónoma de Nayarit. México:
  5. Compromisos del Milenio.Organización mundial de la salud. [Página principal en internet] España: OMS; c2014. [Actualizado 2014; citado sept 2014] P.e., [Aprox. 4 pantallas]. Disponible en: http://www.who.int/topics/millennium_development_goals/es/
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  8. Gobierno de la República. Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018. [Página principal en internet]. México: c2013. [Fecha de actualización 2013; citado Diciembre de 2013].P.e.: [Aprox. 2 pantallas]. Disponible en: http://pnd.gob.mx/
  9. Draibe S., Riesco M. Estado de bienestar, desarrollo económico y ciudadanía: algunas lecciones de la literatura contemporánea. Serie estudios y perspectivas. [Pagina principal en internet]. México: CEPAL; c2006. [Fecha de actualización 19 de junio de 2014; citado sept de 2014]. Disponible en: http://www.cepal.org/publicaciones/xml/3/26543/L742.pdf
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  12. Tamez S., Eibenschutz C., El Seguro Popular de Salud en México: Pieza Clave de la Inequidad en Salud. Rev. Salud pública sup: 133-145, 2008.
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  14. Thomas Bohorquez, Javier Enrique. Desarrollo y gestión social del riesgo: ¿una contradicción histórica?. Rev. geogr. Norte Gd. [online]. 2011, n.48, pp. 133-157.

¿Tiene el médico la responsabilidad de devolver la salud?

J. Antonio Maya A.

Cirujano Maxilofacial.

Maestría en Salud Pública y Gerencia en Servicios de Salud.

 

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Se tiene la costumbre de acudir a la atención médica (en cualquiera de sus ramas y especialidades), sólo cuando se presenta una enfermedad; creer que el personal médico y paramédico tiene la obligación de devolver la salud de manera exitosa y relativamente inmediata, ha llevado a considerar que de no lograrlo es por causa de una negligencia médica.

Entre la población, el análisis de las definiciones del proceso de salud – enfermedad, poco se realiza. La Organización Mundial de la Salud (OMS), define a la salud como “el estado de completo bienestar físico, mental y social; y no solamente la ausencia de la enfermedad”. La definición no ha sufrido cambios desde 1948, pero hoy ese concepto de salud es una utopía, ya que el estado de bienestar es subjetivo, multifactorial y relacionado sólidamente con los determinantes sociales de la salud.

Un aspecto que envuelve el proceso de salud – enfermedad es el pensamiento mágico religioso arraigado en nuestra sociedad y fomentado por diversas instituciones sociales, educativas e incluso gubernamentales (a pesar de ser un país laico). Hoy todavía encontramos personas que creen que la salud es una dádiva celestial y no restaurarla es consecuencia del error humano; aún la ley, primero en tiempos de Moisés y luego de Jesús establecieron normas sanitarias, higiénicas y sociales para lograr que la comunidad mantuviera la salud y en caso de enfermedad se ordenaba la modificación de los hábitos de comportamiento social para regresar a un equilibro que generara salud y evitara que el estado de enfermedad se perpetuara tanto en la persona como en la población. Ya desde tiempos antiguos, se observaba la corresponsabilidad del pueblo con su salud.

La definición de salud de OMS, dista mucho de cumplirse en México; en diversas regiones de nuestro país e incluso en comunidades urbanas, los recursos disponibles e invertidos no alcanzan; la falta de cultura por el autocuidado agrava el proceso de enfermedad cuando este se presenta; el insuficiente abastecimiento de agua potable, la ineficaz recolección de basura y el mal estado de los rellenos sanitarios son focos de infección latente en diversas comunidades; el bajo nivel educativo, la falta de espacios seguros para realizar actividad física, el salario insuficiente y la pobreza entre otros determinantes, impiden mejoras en las condiciones de salud poblacional y juegan un papel preponderante en la génesis del proceso salud – enfermedad y por supuesto dificultan notablemente la atención médica.

La enfermedad es la pérdida o incapacidad de alcanzar un estado de bienestar físico, mental y social; entonces la enfermedad es una cicatriz corporal de la desigualdad en la que se vive y difícilmente podrá ser curada con un medicamento o un procedimiento quirúrgico.

Sin embargo, en México, los patrones de mortalidad, morbilidad e incapacidad están cambiando; como país miembro de la OCDE desde 1994, ha tratado de resolver aunque con resultados insuficientes, las enfermedades mal llamadas de la pobreza y con gran prevalencia en el país (enfermedades infecciosas, desnutrición, enfermedades de la reproducción, mortalidad materno-infantil, etc.); si agregamos el incremento de las enfermedades crónico-degenerativas (o enfermedades de la abundancia o la riqueza), más una base socio-económica deficiente y un sistema de salud fragmentado e insuficiente, se genera un estado de enfermedad tan complejo, que se deja en  vulnerabilidad al gremio médico, al creer que éste tiene la responsabilidad de devolver un estado de salud cuando sólo puede coadyuvar y atenuar los estragos de una desigualdad generada a lo largo de los años.

Los profesionales de la salud debemos actuar con responsabilidad, elaborar una historia clínica y social donde queden patentes los determinantes sociales asociados a la enfermedad presente, establecer el proceso de consentimiento informado, que no es más que un proceso de comunicación y empatía con el paciente, donde se le informa el diagnóstico, la génesis de la enfermedad, el tratamiento y las probables complicaciones que son inherentes al manejo médico ó quirúrgico y así esperar la evolución satisfactoria del paciente; pero garantizar devolver el estado de salud en su completa definición y con todos los determinantes sociales de la salud en contra, resulta muy aventurado.

La despenalización de la práctica médica no sólo es necesaria, es una petición justa que debe ir acompañada del desarrollo de políticas públicas que favorezcan a la corresponsabilidad de gobierno, población y comunidad médica para restaurar, mantener y fomentar el máximo estado de bienestar físico, mental y social posible.

La salud es una tarea de todos y debe trabajarse día a día; tener salud es apostar por el desarrollo social y económico del país; tener un sistema de salud fuerte que garantice la protección de la salud, es una tarea que va más allá de la atención médica en la trinchera.

El médico no tiene la facultad de devolver la salud, lo que si puede hacer es utilizar todos los conocimientos e infraestructura disponible para coadyuvar a recuperarla y disminuir las cicatrices de la desigualdad llamada enfermedad; en palabras del Dr. Francisco de P. Miranda podemos decir que “la salud pública no puede prosperar donde no existe la verdadera democracia”.

Bibliografía

  1. Draibe S., Riesco M. Estado de bienestar, desarrollo económico y ciudadanía: algunas lecciones de la literatura contemporánea. Serie estudios y perspectivas. México: CEPAL; 2006.
  2. Compromisos del Milenio.Organización mundial de la salud. España: OMS; 2014
  3. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. México: INEGI; 2014.
  4. Evolución de la sanidad en México. Miranda F. Salud Pública Méx. 1991; 33(5):554-559
  5. Frenk. J. La salud de la población. Hacia una nueva salud pública. Fondo de Cultura económica, 1993. Reimpresión 1997.
  6. Bilbia de Referencia Thompson. 9a edición. EUA: editorial Vida; 1993. Pentateuco.
  7. Miranda F. Salud Pública Méx 1991; Vol. 33(5):554-559

MBE o el largo camino desde el papel a la práctica clínica

El rincón de Sísifo

dilemaLa historia de la Medicina Basada en la Evidencia nace del empeño de varios epidemiólogos clínicos, entre los que destacamos a David Sackett y Brian Haynes en integrar los resultados de la investigación científica al quehacer médico y a la toma de decisiones. Las primeras publicaciones sobre MBE datan de los años 80 en el Canadian Medical Association Journal y tenían como objetivo fomentar la lectura crítica de los estudios publicados en las revistas biomédicas. El término Evidence Based Medicine -cuya nefasta traducción al castellano/español es la que todos utilizamos habitualmente- fue acuñado en 1990 por Gordon Guyatt quien, un par de años más tarde comenzó a publicar en The Journal of American Medical Association una serie de artículos que quedaron recogidos en una obra de culto titulada Users’ Guides to the Medical Literature.

Actualmente la MBE se define como el uso explícito y juicioso de la mejor…

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