Skip to content

Beneficios de reducir la violencia‏

Lara México el costo social anual de la violencia puede llegar a 280 mil millones de pesos. Los economistas calculan el costo que acarrea el abuso infantil, no solo los costos evidentes producto del aumento de las intervenciones para el bienestar infantil, sino también de la pérdida documentada de los ingresos futuros de un niño abusado. El costo mundial alcanza los $3.5 billones al año. Para México, se estima en $127 mil millones.

Las Tres y Un Cuarto

Beneficios de reducir la violencia

El Consenso de Copenhague propone atender las agresiones contra mujeres y niños, a fin de reducir el costo que generan al Estado; estima que invertir en programas puede producir beneficios de hasta 17 dólares por cada dólar.

La violencia conlleva un costo enorme para el mundo. A nivel global, el costo alcanza más de 11 por ciento del PIB mundial, y para México el costo social anual de la violencia puede llegar a 280 mil millones de pesos. Pero esto no se refiere principalmente a la violencia visible que domina la televisión y las noticias.

Las guerras civiles y los conflictos retumban demasiado tiempo en lugares como Siria y África, y son devastadores para los involucrados. Los economistas han medido los costos de estos conflictos, desde la cifra de muertos por las guerras civiles, guerras regulares, el terrorismo, junto con…

Ver la entrada original 810 palabras más

JORGE RAMOS AVALOS: LA DOCTORA DEL EBOLA

“Las últimas veces que yo he estado en América Latina no he visto que estén preparados”, Dra. Alieen Marty, especialista en enfermedades infecciosas, da clases en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) en Miami y la Organización Mundial de la Salud la manda a los lugares más peligrosos del planeta para tratar de controlar epidemias.

Las Tres y Un Cuarto

13_10_142-300x300

LA DOCTORA DEL EBOLA

 octubre 13, 2014

La doctora Aileen Marty no me quiso saludar de mano. Me sonrió, me dijo que era un gusto conocerme pero hasta ahí.

Estiré mi mano y ella no estiró la suya. Luego vino su explicación: acababa de llegar de Africa y aprendió a saludar sin darse la mano. Eso salva vidas, me dijo.

La doctora, amablemente, se me acercó y juntó su codo derecho con el mío. Después, lo empujó suavemente, como en un juego. “Así se saludan en Nigeria”, me dijo. Y luego me enseñó otro saludo. Cerró su mano derecha en un puño y me pidió que hiciera lo mismo. Acto seguido, acercó su puño al mío pero sin tocarlo. “Es el saludo bluetooth”, refiriéndose a la tecnología que permite conectar aparatos electrónicos sin un cable. Apenas llevábamos 30 segundos de plática y ya había aprendido dos maneras para…

Ver la entrada original 759 palabras más

La Política en Salud, ¿Nos ha beneficiado a lo largo de los años?

Anemia en la sierra

La autoría de la frase “La Medicina es una ciencia social y la política no es mas que medicina a gran escala” se le atribuye a Rudolf Virchow uno de los fundadores de la medicina social a mitad del siglo XIX y que hoy en día tiene vigencia, a pesar del intento por separar a la salud de la política, a lo largo de los años.

El ser humano debe ser el centro en el desarrollo de las políticas públicas y estas deben buscar el bienestar integral de la sociedad; si esta premisa se cumple, entonces el ejercicio del poder que se concentra en el individuo y se manifiesta en la colectividad, debe lograr que toda la actividad política, económica y administrativa del Estado, se enfoque en buscar el bienestar nacional, es decir de todos aquellos que la conforman.

La política es el propósito y acción de un gobierno, expresada en políticas públicas y programas gubernamentales, que surgen al reconocer situaciones socialmente problemáticas, la creación de estas depende de la postura filosófica, social e ideológica del grupo que gobierna y cabe mencionar que no son un fin, si no un medio para resolver.

Carlos Salazar refiere que las políticas públicas deben ser una alternativa real para mejorar la calidad de vida de las personas y el Estado tiene la responsabilidad de liderar el proceso, al fungir como el garante del poder político, representante del bien común y agente del servicio a la sociedad. Los responsables de que estas políticas públicas se cumplan a cabalidad son los gerentes a cargo de las instituciones públicas.

La salud se rige por una política de Estado; en 1946, la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió a la salud como “el completo estado de bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedad”; con esta definición se fundamentó la política en salud a nivel mundial y en México se creó la Secretaría de Salubridad y Asitencia (SSA), resultante de la fusión de la Secretaría de Asistencia Pública y los Servicios Coordinados de Salud en los estados de la república, los cuales darían atención médica a la llamada “población abierta”, todos aquellos que no contaban con Seguro Social.

En 1978 se celebró la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de la Salud (APS) en Alma Ata, que tenía como meta “Salud para todos en el año 2000”, donde es estableció un nuevo paradigma para mejorar la salud colectiva y una plataforma de política en salud internacional. Alma Ata

El compromiso político en Alma Ata y su APS fue generar políticas públicas para lograr transferir mayor presupuesto en salud en las naciones, con una redistribución mas justa de los recursos, sin establecer distinción entre desarrollo social y económico para poner en marcha el programa, con una activa participación comunitaria en la planificación, decisión y control de la APS, la cual generaría autoestima, consciencia social y desarrollo humano de la población; la APS pronto fue desmantelada por considerarse subversiva y costosa, se suprimió toda importancia política y se redujo a un consenso de expertos en salud; lo que parecía la piedra angular del desarrollo social se esfumaba.

En los mismos alos, ños, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) solicitó a México una reforma al sistema de salud, ampliar la cobertura de servicios a niños, mujeres y grupos vulnerables, atendiera el rezago en educación, servicios de vivienda, drenaje, agua potable, definiera el perfil epidemiológico del país y vinculara la docencia, asistencia e investigación con la prevención, pero el país padeció una crisis económica en los inicios de los 80s, debido al pago de la deuda externa y los ajustes de las políticas impuestas por el fondo monetario internacional (FIM) y el banco mundial (BM), presentándose una desaceleración en el crecimiento del país, menor gasto en salud, deterioro de la calidad de los servicios y un estancamiento de los salarios de los médicos, enfermeras y todos los trabajadores del sector; en 1982 se decide descentralizar los servicios de salud, de manera autoritaria, sin tomar en cuenta las características demográficas, étnicas, económicas y epidemiológicas de 14 estados de la república seleccionados.

En 1984 se crea en Sistema Nacional de Salud y el trabajo en salud pública dió resultados a lo largo de los siguientes 20 años, se controlaron las epidemias de sarampión (1990), cólera (1991), eliminación del virus del polio (1994) y coberturas de vacunación cercanas al 90%, aunque se mantuvieron las situaciones de pobreza y marginación social.

Desarrollo y gestión social del riesgo:  ¿una contradicción histórica? Javier Enrique Thomas Bohórquez.

Desarrollo y gestión social del riesgo: ¿una contradicción histórica?
Javier Enrique Thomas Bohórquez.

En los años 90s aparece un nuevo concepto dentro de la política en salud, el “Manejo Social del Riesgo (MSR)”, el cual estableció que todas las personas o comunidades son vulnerables a riesgos naturales o sociales (terremotos, “enfermedades”, desempleo, deterioro ambiental, guerras, etc.) que de manera súbita se amenaza la subsistencia o el ingreso familiar y favorecen a la pobreza. El MSR se planteó con el objetivo de brindar los instrumentos necesarios para enfrentar lo riesgos sociales y de evitar que las familias caigan por debajo de cierto umbral de pobreza o sean capaces de salir de ella. Pensar que los riesgos existen, no trabajar para prevenirlos, mitigarlos o superarlos y esperar que las familias caigan en pobreza, para endeudarlas con créditos o inversiones con el objetivo de salir adelante, es una política errónea.

En esta misma década la OPS presenta la estrategia “Sistemas Locales de Salud (SILOS)”, cuyo objetivo era la reorganización de la infraestructura de salud, como condición fundamental para lograr la cobertura a toda la población, con equidad, eficacia y eficiencia, pero en México se topó con la realidad del país, un ejercicio de política neoliberal encaminada a la participación del capital privado en el sector salud, por lo que el Estado mexicano reconcentró los servicios de salud de las entidades descentralizadas años antes, recuperó el poder económico y de toma de decisiones.

El tratado de libre comercio (TLC) entró en vigor en el año de 1994, donde el mercado se abrió a la participación de empresas internacionales en el aseguramiento privado en salud, en la modalidad de seguros médicos prepago; la Fundación Mexicana para Salud A.C. (FUNSALUD), en ese mismo año presentó un plan de reestructuración de todo el sector salud, con la justificación de que era inseguro, insuficiente, ineficaz, de baja calidad y demasiado costoso para el Estado.

En el año de 1995 se vivió el llamado “error de diciembre”, la Nación se sumió nuevamente en una grave crisis económica; los cambios en el sector salud se dieron en base a la diversificación de la prestación de los servicios, planes de financiación y se migró al “Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR)”, como la modificación del sistema de pensiones. EL BM logró cambiar el significado de la pobreza hacia la vulnerabilidad y el de la protección social hacia el MSR, se estableció la universalidad no como un acceso poblacional a los servicios sociales, sino a la inclusión del sector público, el mercado y los sistemas informales de protección al riesgo (familias y comunidades) en las políticas macroeconómicas y fiscales que permitieran el “crecimiento económico”, como combate a la pobreza crítica, lo que sentó las bases para una nueva reforma en salud, con un interés económico prioritario.

El 15 de mayo de 2003 se llevó a cabo la segunda reforma en salud en México y en el siguiente año se creó el Sistema de Protección Social en Salud y el Seguro Popular de Salud como brazo operativo, destinado a financiar las intervenciones de servicios personales a todas las familias afiliadas. En la ley se estipuló que se diera prioridad a proveer protección en salud a familias pobres en áreas con alta marginación y a grupos de poblaciones rurales e indígenas.

La promulgación de la ley se acompañó de cincseguropopularo acciones para el éxito del sistema reformado; el financiamiento se ligó a la contribución social y vencimiento de afiliación anual, con el fin de incentivar a las entidades federativas a mejorar la prestación de los servicios y alentar la reafiliación. Un paquete de servicios individuales dado a conocer a los derechohabientes para fomentar la exigibilidad de los servicios y beneficios del programa. La separación de un fondo para servicios no personales, con el propósito de atender y fortalecer las intervenciones en salud pública y la creación de un fondo de protección contra gastos catastróficos con dinero federal para financiar la atención de ciertos padecimientos, cuyo tratamiento resulta en gastos excesivos no incluidos en el paquete esencial de servicios.

En el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2001-2006 se plasmó la “Democratización de la Salud en México”, incluso se publicó en el boletín de la OMS en 2009, donde se expuso la creación de un financiamiento en salud, basado en la lógica de seguro médico de prepago; el carácter “voluntario” del proceso de afiliación se mencionó como una característica esencial de la democratización del presupuesto, así como el financiamiento de un catálogo universal de servicios esenciales de salud (CAUSES) y un fondo de protección para gastos catastróficos (FPGC).

La frase” democratización de la salud” debiera obtener su significado en la participación activa de la población en las decisiones en salud, en la elaboración de diagnósticos y proyectos en conjunto con la comunidad, que tengan como fin lograr un financiamiento que aminore el rezago social, económico y de salud en que se esta inmerso; por el contrario lo que se aprecia es un cambio en la concepción del “Derecho a la Salud”, que se establece por un catálogo de servicios o beneficios médicos y con una característica de voluntariedad ficticia, ya que para obtener atención médica subsidiada, es indispensable la presentación de la póliza de afiliación vigente.

Otra premisa del financiamiento propuesto es el prepago y la mancomunación de recursos, esto se refiere al aseguramiento a partir de un seguro de salud público y/o privado, donde se comparte el riesgo y permite reducir la trampa de pobreza impulsada por la falta de recursos para atenderse, disminuir los gastos catastróficos por el tratamiento de la enfermedad y acrecentar el capital humano, dando a luz a un argumento a favor de los seguros médicos privados.

Se creó el “Fondo Solidario de Salud (FSS)” el cual tiene la responsabilidad de asegurar el techo financiero y transferir a las administradoras de salud, públicas y/o privadas, los recursos económicos necesarios para garantizar la seguridad social y las cuotas del seguro de enfermedad y maternidad; se buscó incentivar la participación de la iniciativa privada, bajo el argumento de la imposibilidad de atender a la nueva población derecho habiente y la necesidad de uso de la infraestructura y tecnología de establecimientos privados, mediante el financiamiento público.

aps-renovacion-de-aps-documento-1-728Casi en paralelo, en julio de 2005 en la ciudad de Montevideo, Uruguay, se llevó a cabo la reunión regional de consulta sobre la Renovación de la Atención de Salud en las Américas, cuyo resultado fue la Declaración Regional sobre las nuevas orientaciones de la APS; la Declaración hizo énfasis en la renovación integral de los sistemas de salud y la APS como fuente principal de atención y cuidados sanitarios, de acuerdo a las necesidades de la población y características de cada país, a través de dotar a los sistemas y servicios de salud de la tecnología apropiada para responder a la mayoría de los problemas de la comunidad; México por su parte avanzaba en la consolidación del Seguro Popular de Salud, al lograr una configuración diferente del sistema nacional de salud, un modelo “mix público-privado” al separar el financiamiento de la prestación del servicio médico.

Este financiamiento hasta la actualidad se estableció tripartita (semejante al IMSS), una aportación uniforme del Estado nacional al aseguramiento de cada ciudadano llamada “cuota social”, una segunda aportación solidaria, en lugar de la cuota patronal, cubierta por los gobiernos estatales y federal, finalmente una aportación familiar, análoga a la cuota obrera de la seguridad social, la cual se estableció que fuera de acuerdo a la capacidad de pago y podía ser de cero en caso de familias muy pobres. La aportación solidaria se conformó con una aportación estatal mínima (0.5 veces la cuota social) y una aportación federal (1.5 veces la cuota social), procedente del fondo de aportaciones para los servicios de salud (FASSA Ramo 33), que financia la mayor parte de las actividades de salud en las entidades federativas.

Algunos REPSS (Régimen Estatal de Protección Social en Salud) a solicitud de los gobiernos estatales, exentaron de la aportación familiar a toda la población que solicitaba afiliación, sin importar que tuvieran otra cobertura (IMSS o ISSSTE) y como resultante se obtuvo duplicidad de derechohabiencias; la cuota solidaria estatal en numerosas ocasiones solamente fue acreditada, sin la contribución de dinero líquido; la nómina de los servicios estatales de salud aumentó considerablemente a expensas de la cuota solidaria federal únicamente, lo que propició un déficit económico para las dependencias en diversas entidades federativas y una crisis económica en el sector.

A manera de conclusión se puede decir que la creación de una financiera como es el Seguro Popular, tiene como objetivo el contar con un financiamiento para la iniciativa privada y dar paso a una tercera reforma en salud dirigida hacia la universalización, al ganar el significado de que los servicios públicos son insuficientes, costosos para el Estado y de mala calidad.

La reducción histórica del gasto en salud, el incremento en la contratación de personal administrativo, el aumento considerable de nómina, la menor inversión de recursos en infraestructura y equipamiento, una cobertura de riesgos limitada y una duplicidad del padrón derechohabiente, ha logrado que los recursos destinados a la llamada “población abierta o derechocareciente” se vuelvan mas escasos y la insatisfacción poblacional se incremente.

Los avances tecnológicos e inversión en infraestructura son necesarios para restaurar la salud en innumerables casos, pero es mas conveniente el invertir en programas de salud pública comunitaria y reorganizar los recursos humanos dentro del sector salud a través de capacitación, motivación y un salario digno que ayude a mejorar la atención médica y detenga la fuga de pacientes al sector privado.

objetivos-del-milenioLos Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) adoptados en el año 2000 por los países miembros de ONU, han servido para la formulación de políticas públicas en la última década, aunque los resultados han sido insuficientes para lograr su cumplimiento en el año 2015; los ODM comparten valores y principios de Alma Ata, los cuales convocan a la participación social, reconocen el aporte científico y tecnológico con control social para su pleno aprovechamiento en beneficio del progreso humano; en México estos objetivos se incluyeron en el plan nacional de desarrollo en la pasada administración y continuaron en la actual, sin lograr abatir la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, la degradación del medio ambiente y la discriminación contra la mujer.

Los gerentes gubernamentales, responsables de diseñar las políticas públicas deben de tomar en cuenta los principios éticos de equidad, solidaridad y justicia social en su elaboración, adoptar los compromisos internacionales y adaptarlos al contexto nacional, regional y local de manera diferenciada.

La persistencia de un modelo sanitario de atención biologicista, centrado en la enfermedad, separa la salud pública de la salud de las personas, favorece a la creación de políticas públicas antidemocráticas, al hacer invisibles las necesidades sociales de la comunidad, la relación con la salud y el desarrollo económico.

Democratizar la salud implica la generación y aplicación de políticas públicas con una orientación horizontal, tomar en cuenta a la comunidad y comprometerla en el diagnóstico y solución de sus necesidades, fortalecer los servicios de salud existentes con la contratación de médicos con salarios dignos y tecnología necesaria, mejorar las condiciones sociales, laborales, así como la mejora y conservación de los espacios públicos en que se vive.

Entonces, la política en salud en México, ¿nos ha beneficiado?

Júzguelo usted mismo.

 

Referencias

  1. Periago Mirta Roses. La renovación de la atención primaria de salud en las américas: la propuesta de la organización panamericana de la salud para el siglo XXI. Rev Panam Salud Publica  [serial on the Internet]. 2007  Mar [cited  2014  Sep  15] ;  21( 2-3 ): 65-68. Available from: http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892007000200001&lng=en.  http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892007000200001.
  2. Nervi L. Alma Ata y la renovación de la Atención Primaria de Salud, Disponible en http://www.cisas.org.ni/files/El_Salvador/dia_1/Renovaci%C3%B3n%20de%20la%20Atenci%C3%B3n%20Primaria%20de%20la%20Salud.pdf
  3. Organización Mundial de la Salud. Informe sobre la salud en el mundo 2008: La atención primaria de salud, más necesaria que nunca 1. Salud mundial – tendencias. 2. Atención primaria de salud – tendencias. 3. Prestación de atención de salud. 4. Política de salud [Monografía en Internet]. OMS. Ginebra; 2008 [Fecha de consulta sept de 2014]. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/43952/1/9789243563732_spa.pdf?ua=1
  4. Romero A. González I.  Maya A., Madrigal S. Economía para la pobreza, violencia económica con perspectiva de género. En: memoria
    X coloquio nacional de la red de estudios de género del pacífico mexicano equidad de género y I encuentro de género y estudios culturales de la UAN. Universidad Autónoma de Nayarit. México:
  5. Compromisos del Milenio.Organización mundial de la salud. [Página principal en internet] España: OMS; c2014. [Actualizado 2014; citado sept 2014] P.e., [Aprox. 4 pantallas]. Disponible en: http://www.who.int/topics/millennium_development_goals/es/
  6. Tejeda D. Alma Ata, 25 años después. Revista Perspectivas de Salud, Volumen 8 número 2 – 2003, citado de SITUA 13(2);2004.
  7. Rodríguez A. EL planteamiento filosófico de Alma Ata. Escuela Nacional de Salud Pública, Cuba; 14 de septiembre de 2004.
  8. Gobierno de la República. Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018. [Página principal en internet]. México: c2013. [Fecha de actualización 2013; citado Diciembre de 2013].P.e.: [Aprox. 2 pantallas]. Disponible en: http://pnd.gob.mx/
  9. Draibe S., Riesco M. Estado de bienestar, desarrollo económico y ciudadanía: algunas lecciones de la literatura contemporánea. Serie estudios y perspectivas. [Pagina principal en internet]. México: CEPAL; c2006. [Fecha de actualización 19 de junio de 2014; citado sept de 2014]. Disponible en: http://www.cepal.org/publicaciones/xml/3/26543/L742.pdf
  10. Gakidou E, Lozano R, González-Pier E, Abbott-Klafter J, Barofsky JT, Bryson-Cahn C, Feehan DM, Lee DK, Hernández-Llamas H, Murray CJL. Evaluación del impacto de la reforma mexicana de salud 2001-2006: un informe inicial. Salud Publica Mex 2007;49 supl 1:S88-S109.
  11. Frenk J., Gómez-Dantés G., Knaul F. The democratization of health in Mexico: financial innovations for universal coverage. Bulletin of the World Health Organization. Vol 87; 2009: 485-564.
  12. Tamez S., Eibenschutz C., El Seguro Popular de Salud en México: Pieza Clave de la Inequidad en Salud. Rev. Salud pública sup: 133-145, 2008.
  13. Laurell A. La reforma del Estado y la Política Social en México. Nueva sociedad 164; Nov-Dic 1999. Disponible en: http://www.nuso.org/revista.php?n=164
  14. Thomas Bohorquez, Javier Enrique. Desarrollo y gestión social del riesgo: ¿una contradicción histórica?. Rev. geogr. Norte Gd. [online]. 2011, n.48, pp. 133-157.

¿Tiene el médico la responsabilidad de devolver la salud?

J. Antonio Maya A.

Cirujano Maxilofacial.

Maestría en Salud Pública y Gerencia en Servicios de Salud.

 

Mala-Practica-Medica-2

Se tiene la costumbre de acudir a la atención médica (en cualquiera de sus ramas y especialidades), sólo cuando se presenta una enfermedad; creer que el personal médico y paramédico tiene la obligación de devolver la salud de manera exitosa y relativamente inmediata, ha llevado a considerar que de no lograrlo es por causa de una negligencia médica.

Entre la población, el análisis de las definiciones del proceso de salud – enfermedad, poco se realiza. La Organización Mundial de la Salud (OMS), define a la salud como “el estado de completo bienestar físico, mental y social; y no solamente la ausencia de la enfermedad”. La definición no ha sufrido cambios desde 1948, pero hoy ese concepto de salud es una utopía, ya que el estado de bienestar es subjetivo, multifactorial y relacionado sólidamente con los determinantes sociales de la salud.

Un aspecto que envuelve el proceso de salud – enfermedad es el pensamiento mágico religioso arraigado en nuestra sociedad y fomentado por diversas instituciones sociales, educativas e incluso gubernamentales (a pesar de ser un país laico). Hoy todavía encontramos personas que creen que la salud es una dádiva celestial y no restaurarla es consecuencia del error humano; aún la ley, primero en tiempos de Moisés y luego de Jesús establecieron normas sanitarias, higiénicas y sociales para lograr que la comunidad mantuviera la salud y en caso de enfermedad se ordenaba la modificación de los hábitos de comportamiento social para regresar a un equilibro que generara salud y evitara que el estado de enfermedad se perpetuara tanto en la persona como en la población. Ya desde tiempos antiguos, se observaba la corresponsabilidad del pueblo con su salud.

La definición de salud de OMS, dista mucho de cumplirse en México; en diversas regiones de nuestro país e incluso en comunidades urbanas, los recursos disponibles e invertidos no alcanzan; la falta de cultura por el autocuidado agrava el proceso de enfermedad cuando este se presenta; el insuficiente abastecimiento de agua potable, la ineficaz recolección de basura y el mal estado de los rellenos sanitarios son focos de infección latente en diversas comunidades; el bajo nivel educativo, la falta de espacios seguros para realizar actividad física, el salario insuficiente y la pobreza entre otros determinantes, impiden mejoras en las condiciones de salud poblacional y juegan un papel preponderante en la génesis del proceso salud – enfermedad y por supuesto dificultan notablemente la atención médica.

La enfermedad es la pérdida o incapacidad de alcanzar un estado de bienestar físico, mental y social; entonces la enfermedad es una cicatriz corporal de la desigualdad en la que se vive y difícilmente podrá ser curada con un medicamento o un procedimiento quirúrgico.

Sin embargo, en México, los patrones de mortalidad, morbilidad e incapacidad están cambiando; como país miembro de la OCDE desde 1994, ha tratado de resolver aunque con resultados insuficientes, las enfermedades mal llamadas de la pobreza y con gran prevalencia en el país (enfermedades infecciosas, desnutrición, enfermedades de la reproducción, mortalidad materno-infantil, etc.); si agregamos el incremento de las enfermedades crónico-degenerativas (o enfermedades de la abundancia o la riqueza), más una base socio-económica deficiente y un sistema de salud fragmentado e insuficiente, se genera un estado de enfermedad tan complejo, que se deja en  vulnerabilidad al gremio médico, al creer que éste tiene la responsabilidad de devolver un estado de salud cuando sólo puede coadyuvar y atenuar los estragos de una desigualdad generada a lo largo de los años.

Los profesionales de la salud debemos actuar con responsabilidad, elaborar una historia clínica y social donde queden patentes los determinantes sociales asociados a la enfermedad presente, establecer el proceso de consentimiento informado, que no es más que un proceso de comunicación y empatía con el paciente, donde se le informa el diagnóstico, la génesis de la enfermedad, el tratamiento y las probables complicaciones que son inherentes al manejo médico ó quirúrgico y así esperar la evolución satisfactoria del paciente; pero garantizar devolver el estado de salud en su completa definición y con todos los determinantes sociales de la salud en contra, resulta muy aventurado.

La despenalización de la práctica médica no sólo es necesaria, es una petición justa que debe ir acompañada del desarrollo de políticas públicas que favorezcan a la corresponsabilidad de gobierno, población y comunidad médica para restaurar, mantener y fomentar el máximo estado de bienestar físico, mental y social posible.

La salud es una tarea de todos y debe trabajarse día a día; tener salud es apostar por el desarrollo social y económico del país; tener un sistema de salud fuerte que garantice la protección de la salud, es una tarea que va más allá de la atención médica en la trinchera.

El médico no tiene la facultad de devolver la salud, lo que si puede hacer es utilizar todos los conocimientos e infraestructura disponible para coadyuvar a recuperarla y disminuir las cicatrices de la desigualdad llamada enfermedad; en palabras del Dr. Francisco de P. Miranda podemos decir que “la salud pública no puede prosperar donde no existe la verdadera democracia”.

Bibliografía

  1. Draibe S., Riesco M. Estado de bienestar, desarrollo económico y ciudadanía: algunas lecciones de la literatura contemporánea. Serie estudios y perspectivas. México: CEPAL; 2006.
  2. Compromisos del Milenio.Organización mundial de la salud. España: OMS; 2014
  3. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. México: INEGI; 2014.
  4. Evolución de la sanidad en México. Miranda F. Salud Pública Méx. 1991; 33(5):554-559
  5. Frenk. J. La salud de la población. Hacia una nueva salud pública. Fondo de Cultura económica, 1993. Reimpresión 1997.
  6. Bilbia de Referencia Thompson. 9a edición. EUA: editorial Vida; 1993. Pentateuco.
  7. Miranda F. Salud Pública Méx 1991; Vol. 33(5):554-559

MBE o el largo camino desde el papel a la práctica clínica

El rincón de Sísifo

dilemaLa historia de la Medicina Basada en la Evidencia nace del empeño de varios epidemiólogos clínicos, entre los que destacamos a David Sackett y Brian Haynes en integrar los resultados de la investigación científica al quehacer médico y a la toma de decisiones. Las primeras publicaciones sobre MBE datan de los años 80 en el Canadian Medical Association Journal y tenían como objetivo fomentar la lectura crítica de los estudios publicados en las revistas biomédicas. El término Evidence Based Medicine -cuya nefasta traducción al castellano/español es la que todos utilizamos habitualmente- fue acuñado en 1990 por Gordon Guyatt quien, un par de años más tarde comenzó a publicar en The Journal of American Medical Association una serie de artículos que quedaron recogidos en una obra de culto titulada Users’ Guides to the Medical Literature.

Actualmente la MBE se define como el uso explícito y juicioso de la mejor…

Ver la entrada original 601 palabras más

(Trip Database) Hágase su propia revisión sistemática en 5 minutos

El rincón de Sísifo

Big_data.ashx_Muchos de vosotros conocéis y habéis utilizado a menudo Trip Database (Turning Research Into Practice) base de datos creada por profesionales de atención primaria, con Jon Brassey a la cabeza, cuyos avatares desde su creación, en 1997, puedes leer aquí. Trip Database ha crecido con los años, permitiendo hacer búsquedas avanzadas y, más recientemente, búsquedas basadas en preguntas con formato PICO para resolver las cuestiones que surgen a diario en la práctica clínica. Pero Trip Database continúa ofreciendo nuevas posibilidades y en su blog hemos leído un artículo titulado Trip Rapid Reviews – systematic reviews in five minutes que por su interés hemos traducido y adaptado. Los sistemas inteligentes para buscar e interpretar los resultados de las mejores evidencias han llegado para quedarse. Presentamos una de las iniciativas pioneras en un campo en el que ahora mismo no somos siquiera capaces de imaginar las posibilidades…

Ver la entrada original 586 palabras más

Dimensión Organizacional y Perspectiva de Género en los Servicios de Salud de Nayarit.

Que en los Servicios de Salud de Nayarit se encuentren más mujeres contratadas, no significa que se tenga establecida una perspectiva de género

vía Dimensión Organizacional y Perspectiva de Género en los Servicios de Salud de Nayarit..

A %d blogueros les gusta esto: